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Psicopatología - Psicoanálisis - Psicoterapia

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INTRODUCCIÓN

La oculta vocación de Freud    

Freud.jpg (8685 octets)La obra de Freud se comprende mejor diferenciando dos ideas básicas: la admisión de una región inconsciente y la determinación de su contenido, es decir, de las fuerzas que lo pueblan. La originalidad de Freud se refiere más a lo segundo que a lo primero.

El concepto de homo-duplex, con una región consciente y otra inconsciente, era corriente entre los hipnotizadores franceses del siglo XIX. Mucho antes de Freud, para referirnos exclusivamente a los aspectos de experiencia concreta, ya eran conocidos los casos de sonambulismo en que los pacientes entraban en un estado de conciencia distinto y, a veces, incluso aparentemente superior, al que anteriormente parecían mostrar. Ya se habían establecido, por aquel entonces, los conceptos de «desdoblamiento de la personalidad», cuyo ejemplo más brillante y mejor estudiado fue el caso Félida de Azarn o los casos Leonie I, Leonie II, Leonie III, de Pierre Janet.

Los fenómenos de órdenes posthipnóticas  eran conocidos por la escuela de Nancy que Freud visitó en 1,889. En ellos, el sujeto después de terminada la hipnosis, efectúa la orden que le ha dictado el hipnotizador e ignora su verdadera motivación, pero inventa otra al ser presionado durante el interrogatorio. El hecho de que Freud, para introducir a sus lectores en el concepto de inconsciente, empezara con la exposición del fenómeno amnésico posthipnótico demuestra cuán considerable era la deuda que tenía con la escuela hipnótica que él aspiraba a superar.

Podemos decir que la existencia de una personnalité seconde  era conocida mucho antes de Freud, incluso en España, por los trabajos del hipnotizador catalán Ignacio Rivera y Baylina. Este concepto de una segunda personalidad que alternativamente emergía o desaparecía era seguramente cosa familiar a Freud mucho antes de que descubriese la ruta psicoanalítico. Lo que él hizo fue, en parte, descubrir y, en parte, inventar sus contenidos. Dos factores influyeron decisivamente en la gravitación hacia lo sexual en la evolución científica de Freud: 1) La observación clínica, y 2) ciertas exigencias teóricas.

La observación clínica. Freud fue, sin duda, un gran observador, pero no se contentaba con serlo. Desde el primer momento, aspiró a trascender los fenómenos. Es posible que en la clientela histérica de la Viena finisecular, el factor sexual revistiera desusada importancia, pero también cabe que no rebasara demasiado las proporciones habituales de la condición humana. En cualquier caso, la observación clínica de las neurosis histéricas u obsesivas, la de los sueños, la de la infancia y, como veremos, la de las psicosis, confirman la presencia de la sexualidad, pero desmienten el papel preponderante que le asignaba Freud,


PRESENTACIÓN

 

El profesor Ramón Sarró ha dedicado su vida a la investigación de la locura, construyendo su doctrina a partir del contacto permanente y duradero con el enfermo, y culminándola con la concepción del Horno Demens. La trayectoria de su pensamiento se inicia en su Tesis Doctoral con el estudio fenomenológico de dos pacientes (Gelabert y Serrano). Desde entonces su atención ha apuntado siempre a la misma dirección: la de comprender al enfermo endodelirante. Toda su labor de investigación –en la que siempre han estado presentes estos dos casos, sus publicaciones y su esfuerzo científico han tenido esta meta como razón última. Incluso este libro podría considerarse como una nueva y definitiva reinterpretación de los dos casos clínicos de su tesis doctoral, dado el espacio que les dedica.

¿Por qué esta denominación de homo demens.?. Esta es la pregunta que trata de responder este libro.

La denominación de homo demens  al endodelirante se justifica por la metamorfosis anémica que experimenta el paciente y en la que tiene lugar el delirio y la alucinación. Todas las escuelas y autores admiten un cambio irreversible en la estructura de la personalidad del esquizofrénico. Los familiares y amigos del paciente se percatan también de este cambio. El mismo paciente es en buena parte consciente de esta mutación y en ocasiones la explica con claridad. Así, un paciente con delirio mesiánico nos decía: "El José Antonio de antes murió en un accidente de coche y se puso en mí Dios. Ahora yo soy Dios". En ocasiones, la ruptura biográfica no es tan intensa y el paciente no tiene que recurrir a la muerte para explicarla. La transformación psicótica es entonces experimentado como un "darse cuenta": Por ejemplo, Bernardo, durante el Servicio Militar, descubre de pronto que en realidad es hijo de Freud y de Leonardo de Vinci, ya que "puede penetrar en la mente de los demás y curarles sin necesidad de hacer psicoterapia".

Otros pacientes explican su transformación como el resultado de una atroz tortura. Tal es el caso de Susana: "Me cortaron en trozos y me quitaron toda la carne para ponérsela a otros. Me cambiaron los nervios de la cara y el cerebro, me pusieron una pila en la cabeza. No soy yo; hago lo que ellos quieren. No ando yo, lo hacen mis vísceras".

En los casos de máxima gravedad, el paciente no es consciente de la mutación que ha experimentado y cree que ha existido siempre así. Uno de los mesías cósmico hacía estas manifestaciones: "Soy de otra galaxia que se llama Yunes y he venido a la tierra para salvaros". Otro paciente que se llamaba a sí mismo La Madre de Dios del Consuelo, nos decía: "Yo nací de la humedad de una roca y una rata me amamantó". En ambos casos, como puede observarse, la desidentificación es absoluta. Los dos reniegan de su personalidad prepsicótica.

La enormidad de esta transformación total de la personalidad que se manifiesta corno una nueva forma de ser y de existir, es la que justifica la hipótesis de la transformación del hombre normal en horno demens. Es decir, una manera de ser que siendo deficitario puede generar también aspectos brillantes de capacidad creativa verbal y plástica aunque siempre dentro de la esfera de la irracionalidad -a veces, un conglomerado de frases absurdas y como expresión de un sistema delirante que abarca el universo.

El punto de partida de las investigaciones del profesor Sarró fue la vivencia de nihilización del mundo, a la que Freud y sobre todo Schilder concedieron un papel central, como vivencia clave pura la comprensión del delirio. La vivencia del fin del mundo no es interpretada según la teoría de regresión de la líbido. Para Sarró, no se trata de una expresión simbólica, sino de una expresión ontológica. En el plano neurobiológico representa una catástrofe cerebral: una región cerebral evolucionada y adaptada a la realidad, dejaría de funcionar,  impidiendo la situación relacionar previa. La vivencia del fin del mundo vendría a ser por tanto la concienciación endopsíquica del descenso del nivel global del cerebro a un plano ontogenéticamente inferior, y, como consecuencia de ello, el paciente no volvería a recuperar su fisonomía anterior.

 

CONSIDERACIONES

  La psiquiatría hoy asiste a dos acontecimientos fundamentales: a un imparable incremento de la investigación y terapéutica biológicas y un intento de versión completa de la psicopatología a escalas de conducta o a vectores algorítmicos; en otras palabras, estamos una vez más ante una época en la que se expresa claramente el predominio nosológico "encefálico", sobre la vía psicopatológica de la personalidad. Hay además otro aspecto que sin duda ha contribuido a poner en relación los dos hechos apuntados: las exigencias y la demanda de un mundo como el actual, decididamente técnico e informatizado, avalado por la industria.

El panorama se muestra prolífico, por cuanto se ha logrado un mejor conocimiento de los procesos de neurotransmisión especialmente relacionados con la patología de la afectividad.

Sin denostar los positivos esfuerzos en el campo de la biología psiquiátrica, sino resaltando las ventajas que las terapéuticas somáticas aportan a la clínica diaria, debemos, sin embargo, insistir en los límites dentro de los que éstas se enmarcan, reclamando una vez más la importancia y la trascendencia que la psicopatología y la historia clínica continúan ostentando.

Porque la psiquiatría no es sólo encéfalo, ni es sólo bioquímica, ni es sólo psicopatología experimental. A lo largo de su historia ha oscilado entre dos amplias tendencias: la orientación nosológica, es decir, aquella para la que toda manifestación psicopatológica es 6 4sintomático" de un trastorno biológico, generalmente cerebral, y la orientación personalista, que no se pregunta por la existencia de "especies morbosas" sino que aspira a esclarecer la estructura psíquica, tanto la normal como la alterada.

Por esto cualquier reduccionismo -en este caso el nosológico/encefálico-, por ventajas técnicas que aporte, puede suponer también en cierto sentido una forma de retraso, un empobrecimiento del pensamiento psicopatológico.

El verdadero cimiento de la psiquiatría no puede verse en la terapéutica. Si consideramos que toda terapéutica en psiquiatría se alcanza siempre por vías puramente empíricas, el valor de la historia clínica, como ya hemos dicho, adquiere un mayor relieve.

Hoy se conoce la locura por las descripciones que de ella nos hicieron los psiquiatras. Y, para ser justos, debemos reconocer que, al margen de todos los descubrimientos terapéuticos, los grandes psiquiatras lo han sido, sobre todo por las historias clínicas que nos han dejado.

Describir o historiar la locura no es tarea sencilla. Requiere unos conocimientos y una experiencia excepcionales ya que no se trata de un relato biográfico, sino de un acontecimiento vital de extraordinaria magnitud, ajeno a las referencias cotidianas.

No son pocos los psiquiatras dotados de sólida información, capacidad de observación y destreza literaria que, sin embargo, no consiguieron en sus historias clínicas mantenerse fieles a la naturaleza de la locura. La razón de ello no puede por tanto achacarse a la

insuficiencia o a la ineptitud de sus autores, sino más bien a que éstos las escribieron ateniéndose generalmente a esquemas psicológicos o psicopatológicos elaborados bajo una tendencia de selección de trastornos o síntomas a los que podrían adscribirse alteraciones concretas psíquicas o cerebrales.

 


Acontecimientos y Lanzamientos

Fecha prevista: 11 de diciembre.

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Última modificación: 01 de febrero de 2008.